Para las vacaciones: La maleta del bebé

Para las vacaciones: La maleta del bebé

Todos los veranos saco a la luz muchísimos consejos e ideas para viajar durante el embarazo, con un bebé o hasta en pleno el post parto. En esta oportunidad y tanto sea con un bebé de semanas como con uno de más de un año, detallo…

 La maleta del bebé para las vacaciones 

Por supuesto no es la misma situación si viajamos a una casa rural aislados de centros de compras (que aunque siempre haya un pueblo cerca la idea es estar alejados de eso) que si vamos a una ciudad de playa, bien turística y bien servida de cualquier tienda que nos pueda sacar de un apuro. Pero sea como sea lo que queremos es disfrutar, descansar, desconectar y mientras que podamos estar lo más alejados posibles de las colas, los supermercados y el agobio de no tener aquello que necesitamos, mejor. Por otro lado los medios de transporte nos condicionan mucho. Si viajamos en avión debemos llevar poco equipaje y cuando lo hacemos en coche podemos tener más libertades. A partir de aquí cada uno hará su lista valorando cuánto le cuesta acceder a aquello le hace falta allí a donde esté.

¿Qué debemos llevar en la maleta para nuestro bebé?

1 – La ropa:

Al contrario de lo que pasa con los adultos, los bebés no tienen ropa que va pasando de año a año. La ropa del bebé dura un máximos de 3 a 4 meses por lo que siempre compramos en función a la temporada y en cantidades mínimas para cubrir una semana a 10 días. Por tanto es fácil pensar que si nos vamos alrededor de ese tiempo o más (a partir de una semana) debemos llevar casi toda la ropa de la talla en uso. Quiero decir con esto que no es necesario que pensemos en conjuntos para determinadas ocasiones (la ropa para ir a la playa, la ropa para pasear…) Cada mamá sabe qué prendas son la que utiliza normalmente y cuánto le dura toda la ropa entre ciclo y ciclo de lavado (que suele ser casi toda la ropa que tenemos en uso), por lo que no debemos preocuparnos por llevar esa misma ropa.

¿Qué sí voy a descartar? Aquellas prendas que son muy voluminosas, que ocupan mucho espacio y no son de uso diario (por ejemplo el vestido bordado que tenemos para ocasiones especiales), también aquellas prendas que se arrugan muchísimo y que cueste demasiado que luzcan bien y por último aquellas prendas que sabemos que no utilizaremos donde vamos (la ropita de la guardería que ya está muy viejita o los vestidos muy pomposos que no conjugan con nuestra “vida de vacaciones” o hasta el jersey más abrigado que aunque haga frío sé que no llegará a tanto).

Por tanto bodys, ropa fresquita, las prendas monas que sé que me gusta lucir, pantalones y camisetas o vestiditos de diario no contabilizo ni me preocupo por llevar de más, en tal caso la ropa de bebé ocupa tan poco espacio que no será por 3 o 4 bodyes que lleve de más.

 

2 – El neceser:

Separado del neceser de adultos un pequeño bolsito con el que organice todas sus necesidades de higiene:

  • Jabón de baño, crema de cuerpo, colonia, todo en potes pequeñitos de 150 ml aproximadamente que nos permita tener lo necesario pero no llevar de más. (No será necesario llevar esponja ya que puedo arreglarme con las manos durante unos días)
  • Crema de culete + pasta al agua: la crema para el cambio diario y la pasta al agua para cuando esté más dañada la piel.
  • Aceite de masajes
  • Protección solar especial niños (para bebés de más de 6 meses) vayamos o no a la playa.
  • Suero fisiológico + jeringuilla: para la limpieza de los ojos y nariz
  • Tijeras o alicate + peine.

 

3- Medicamentos y botiquín:

Esto es muy personal pero debemos pensar en todo aquello que haya necesitado los últimos meses (de venta y suministración libre) por ejemplo:

  • Antipirético y analgésico: Ibuprofeno o paracetamol
  • Pomada o crema antiinflatoria (árnica)
  • Repelente de mosquitos y calmante de picaduras
  • Antiséptico jabonoso sin yodo (para lavar heridas)
  • Alguna crema específica que nos hayan ofrecido para su piel
  • Termómetro
  • Gasas, esparadrapo, tiritas y jeringuilla de dosificación.

 

4- Pañales:

  • Pañales desechables: El cálculo lo debemos hacer en función al gasto promedio del bebé. Aproximadamente se utilizan unos 6 al día pero puede que algunos bebés más que otros. Una vez que tengamos el cálculo hecho (días x pañales promedio), agregaremos unos cuantos más pensando por ejemplo en alguna circunstancia que nos puede llevar a aumentar ese cálculo promedio.
  • Dos paquetes de toallitas (así tendremos siempre uno en el bolso y uno en la habitación)
  • Pañales de agua: Teniendo en cuenta que viajamos en verano debemos pensar si podríamos llegar a ir a la playa, la piscina o simplemente refrescarlo en una piscinita. Contemplar en este caso pañales de agua con un promedio de uno por día más algunos extras.

 

5- Ropa de cuna y toallas:

Dependiendo de a dónde vayamos y el tiempo del bebé, a nosotros nos puede dar seguridad llevar nuestras propias sábanas de cuna y toallas. Por ejemplo si fuéramos a un hotel en el que sabemos que el tratamiento de lavado no será el mismo que le damos nosotros a su ropa en las coladas. También contaremos con las muselinas y las mantitas necesarias.

 

6- Para la hora de dormir:

  • Chupete si utiliza (siempre con repuesto), guarda chupetes y correas para sujeción
  • Dudú o trapito de apego que esté acostumbrado a utilizar en su cuna. Si vamos a sacarlo de su rutina y espacio es importante que se sienta a gusto y familiarizado con el ambiente. Un peluche o hasta un cojincito pueden ayudarlo mucho a relajarse.

 

7- Para las comidas:

Siempre teniendo en cuenta el proceso de alimentación del bebé debemos contemplar:

  • Biberones (sea para leche o agua) con su escobilla para lavar, sus tetinas (siempre con repuesto) y tapas.
  • Dosificadores de leche o cereal.
  • Leche maternizada y cereales en polvo (si consumimos estos alimentos) calculada en función a los días que estaremos en destino
  • Cucharita y pote dosificador para fruta o papilla y/o plato.
  • Cualquier utensilio fácil de transportar que nos permita cumplir con su alimentación.

 

8- Otros opcionales:

  • Radio o monitor: para momentos en los que el bebé duerme y nosotros estamos en otro ambiente
  • Juguetes que utilice para calmarse, entretenerse normalmente o morder
  • Trona de viaje.

 

Así a simple vista y en una lista puede parecer una locura llevar todo eso pero obviando los pañales (en función a los días en los que nos alojemos en destino) todo cabe perfectamente en una maleta pequeña de cabina, todo es de un tamaño reducido y podemos llevarlo sin problema. En el caso de los pañales (y quizás insumos como leche maternizada o cereal)  deberíamos planificarlo en función al destino y a una posible compra el primer o segundo día. En este caso solo debemos llevar para cubrir hasta poder acudir al supermercado o farmacia.

 

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